Las solicitudes de licencia urbanística para implantar viviendas de uso turístico (VUT) en Madrid se redujeron un 42 % en 2025 respecto al año anterior, según los datos expuestos por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, en el Pleno de septiembre del Ayuntamiento de Madrid. La tendencia continúa en 2026: en lo que va de año se han registrado 51 solicitudes.
El Ayuntamiento recibió 167 peticiones de licencia para instalar viviendas de uso turístico durante 2025, frente a las 289 registradas en 2024. A estos datos se suma la evolución de las denuncias relacionadas con esta actividad tras la entrada en vigor del Plan RESIDE, en septiembre de 2025.
Entre septiembre de 2025 y junio de 2026, el Consistorio recibió 765 denuncias, un 51 % menos que las 1.561 contabilizadas durante el mismo periodo del año anterior. El Plan RESIDE tiene entre sus objetivos ordenar la actividad turística y evitar que los turistas pernocten en edificios de uso residencial.
Los datos del censo del Instituto Nacional de Estadística (INE) también reflejan una reducción de las viviendas de uso turístico en la capital. Entre agosto de 2024 y mayo de 2026, Madrid pasó de contar con 22.435 a 13.431 viviendas turísticas, 9.004 menos, lo que supone una disminución del 40 %.
En el mismo periodo, Barcelona pasó de 18.690 a 15.905 viviendas de uso turístico, un descenso del 15 %. En el conjunto de España, el número de VUT se redujo también un 15 %, desde las 403.267 registradas en agosto de 2024 hasta las 341.001 de mayo de 2026. El INE obtiene estos datos de las tres plataformas de alojamiento turístico más utilizadas.
Medidas para ordenar las viviendas de uso turístico
El Ayuntamiento de Madrid puso en marcha el 25 de abril de 2024 un plan de acción transitorio para frenar la proliferación de viviendas de uso turístico. Entre las medidas adoptadas se incluyeron la congelación de la concesión de licencias y el endurecimiento del régimen sancionador para los inmuebles que operasen como VUT sin autorización municipal.
Estas medidas se incorporaron posteriormente al Plan RESIDE, aprobado con el objetivo de ordenar la actividad. Entre otras disposiciones, el plan prohíbe conceder licencias a viviendas turísticas dispersas en edificios residenciales del centro histórico. Fuera de este ámbito, las viviendas deben contar con acceso independiente y encontrarse en planta baja o primera planta para poder obtener licencia.
El Plan RESIDE también contempla incentivos urbanísticos para facilitar la transformación de edificios de oficinas en inmuebles de uso residencial.
A estas actuaciones se suma la publicación de un listado oficial de viviendas de uso turístico con licencia y su ubicación, así como el plan conjunto desarrollado por el Ayuntamiento y el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid para informar a las comunidades de propietarios sobre la normativa aplicable a esta actividad.

