El barrio madrileño de Lavapiés vuelve a llenarse de sabores, ritmos y convivencia con el arranque de Tapapiés 2025, el Festival Multicultural de Tapas y Música, que este año celebra su decimoquinta edición. Hasta el domingo 26 de octubre, vecinos y visitantes podrán recorrer las calles más emblemáticas del barrio disfrutando de más de un centenar de tapas nacionales e internacionales, además de conciertos, pasacalles y actividades gratuitas.
En esta edición participan 68 bares y restaurantes de Lavapiés, junto con 24 establecimientos de los Mercados de San Fernando y Antón Martín, todos ellos comprometidos con la diversidad culinaria y la vida comunitaria. El concejal del distrito Centro, Carlos Segura, presentó el festival junto a Carmen Gordo, presidenta de la Asociación de Amigos de la Memoria y la Cultura en la Villa de Madrid y Entorno Distrito 12, organizadora del evento con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid. Segura destacó que “Tapapiés es mucho más que un festival gastronómico: es un reflejo del esfuerzo colectivo de los comerciantes y vecinos que dan vida a Lavapiés”.
Entre las novedades de este año figuran la incorporación de 12 nuevos locales y una oferta más inclusiva, con tapas sin gluten, veganas y vegetarianas. Cada establecimiento ofrecerá una tapa exclusiva acompañada de un botellín de cerveza por 3,5 euros, o solo la tapa por 2,5 euros.
Un jurado profesional premiará las mejores creaciones con el Premio El Águila Dorada (2.000 euros) y el Premio del Jurado (1.500 euros), mientras que el Premio del Público, dotado con 300 euros en vales de compra, se decidirá mediante votación online en la web EnLavapiés.
La chef Lucía Grávalos, madrina de esta edición, inauguró el festival con una demostración culinaria retransmitida en directo, mientras que la artista Paula Saro ha puesto música al 15º aniversario con la canción oficial “Tapapiés”.
Durante toda la semana, plazas como Lavapiés, Cascorro, Arturo Barea o Nelson Mandela acogerán más de veinte conciertos gratuitos, con estilos que van del jazz al folk, del blues al tango, reafirmando a Tapapiés como un auténtico símbolo de multiculturalidad y convivencia madrileña.

