El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado inicialmente el proyecto de la nueva Ordenanza de Terrazas y Quioscos de Hostelería y Restauración. El objetivo es equilibrar el uso del espacio público entre la actividad hostelera —con más de 6.000 terrazas y más de 50 quioscos operativos en la capital— y el derecho al descanso, la accesibilidad y el respeto al entorno urbano y medioambiental.
El nuevo texto, promovido por el Área de Vicealcaldía, Portavoz, Seguridad y Emergencias, mantiene la estructura de la ordenanza de 2013, pero incorpora los cambios planteados en la reforma de 2022 (anulada por motivos formales) y recoge aportaciones ciudadanas recogidas en la consulta pública de 2024, así como los criterios fijados por la Comisión de Terrazas.
Entre las principales novedades, se refuerza la figura de las “ordenaciones conjuntas” en zonas saturadas o con singular valor paisajístico o histórico, cuya regulación se elaborará con la participación de vecinos, distritos, áreas implicadas y representantes del sector. Estas propuestas serán evaluadas y, en su caso, aprobadas por la Comisión de Terrazas.
La norma define con mayor precisión los tipos de suelo donde pueden instalarse terrazas, las características del mobiliario y elementos fijos, y establece un procedimiento de autorización más ágil, con reducción de cargas administrativas y la eliminación de trámites duplicados.
En cuanto a los horarios, se mantienen las limitaciones adoptadas en 2022: hasta la 1:30 h los fines de semana y vísperas de festivos entre marzo y octubre, hasta la 1:00 h el resto de días del periodo estacional, y hasta las 00:00 h el resto del año, salvo zonas con horarios restringidos.
El nuevo régimen sancionador no modifica las cuantías de las multas, pero introduce nuevos tipos de infracciones y permite retirar autorizaciones en caso de reincidencia, atendiendo a una de las principales demandas vecinales.
El proyecto incluye también la regulación del funcionamiento de la Comisión de Terrazas y se estructura en 66 artículos repartidos en siete títulos, con cinco anexos técnicos. Tras esta aprobación inicial, se abre ahora un periodo de alegaciones hasta el 10 de septiembre, tras el cual el texto será revisado y, si procede, aprobado definitivamente por el Pleno municipal.

