Madrid, 30 de junio de 2025. La capital ya sufre la primera gran ola de calor del verano, con temperaturas que rozan los 42 grados y un aviso naranja activado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Este episodio extremo ha comenzado a sentirse el fin de semana y se espera que se prolongue hasta, al menos, el jueves 3 de julio.
El intenso calor no es una rareza para esta época del año, pero los valores que se están alcanzando —entre 39 y 42 °C en el centro y en el sur de la Comunidad de Madrid— están por encima de lo habitual, incluso para una ciudad acostumbrada al verano seco y caluroso.
Zonas más afectadas y recomendaciones oficiales
Los distritos del sur y este de Madrid, como Vallecas, Villaverde o Vicálvaro, son los más golpeados por las altas temperaturas, debido a la escasez de zonas verdes y a una mayor densidad de edificios. Las autoridades han hecho un llamamiento a extremar precauciones, especialmente entre personas mayores, niños y enfermos crónicos.
El Ayuntamiento de Madrid ha difundido una serie de medidas básicas para sobrellevar esta ola de calor:
Evitar salir a la calle entre las 12:00 y las 18:00 horas.
Beber agua con frecuencia, aunque no se tenga sed.
Usar ropa ligera, transpirable y de colores claros.
No realizar esfuerzos físicos intensos durante el día.
Prestar especial atención a personas vulnerables.
Además, varios centros de día y bibliotecas municipales han habilitado espacios climatizados donde los ciudadanos pueden refugiarse del calor.
Servicios de emergencia y hospitalizaciones
El SUMMA 112 ha registrado un aumento del 15 % en las atenciones relacionadas con golpes de calor y lipotimias, especialmente entre personas sin hogar o trabajadores al aire libre. Se han reforzado los equipos de emergencias y se mantiene activo el protocolo de actuación para olas de calor.
Los hospitales de la capital, como La Paz y Gregorio Marañón, han notado una ligera subida en las consultas por deshidratación, mareos y presión arterial baja, aunque la situación todavía está controlada.
Un verano más cálido de lo habitual
Según AEMET, este episodio es solo un anticipo de lo que puede ser un verano especialmente cálido, siguiendo la tendencia de los últimos años. El cambio climático está haciendo que las olas de calor sean más frecuentes, más largas y más intensas en la Península Ibérica.
Mientras tanto, los madrileños buscan refugio en piscinas, centros comerciales y zonas verdes, aunque el asfalto parece derretirse bajo los pies. La ciudad sigue en marcha, pero lo hace bajo un sol implacable.

