La ministra británica de Economía, Rachel Reeves, ha mantenido un encuentro en Madrid con el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en la sede corporativa de la compañía. La reunión pone de relieve la estrecha relación entre el Gobierno británico y la eléctrica española, en un contexto marcado por la transición energética y el impulso a la electrificación.
Durante el encuentro, ambas partes destacaron la relevancia del Reino Unido como principal destino de inversión de Iberdrola. La compañía contempla destinar 20.000 millones de euros al país hasta 2028, dentro de su actual plan estratégico. Este volumen inversor se orientará principalmente al desarrollo y modernización de las redes eléctricas, consideradas un elemento clave para avanzar en la electrificación de la economía, reforzar la seguridad energética y mejorar la competitividad industrial.
En este sentido, la reciente aprobación del nuevo marco tarifario para el transporte de electricidad en Reino Unido permitirá a la empresa multiplicar por cuatro la inversión destinada a este negocio, consolidando su apuesta por infraestructuras energéticas más resilientes y eficientes.
Presencia consolidada en el mercado británico
Iberdrola mantiene una presencia destacada en el sistema energético británico a través de su filial ScottishPower, uno de los principales operadores energéticos del país. Su actividad abarca tanto las redes de distribución como la generación renovable, especialmente en energía eólica terrestre y marina.
El grupo ha sido uno de los actores relevantes en el desarrollo de la energía eólica offshore en Reino Unido, contribuyendo a posicionar al país como uno de los líderes mundiales en esta tecnología.
Además, la compañía participa activamente en la modernización de infraestructuras eléctricas, un aspecto considerado esencial por las autoridades británicas para cumplir sus objetivos climáticos y garantizar el suministro energético.
Refuerzo de la cooperación energética
La reunión entre Reeves e Ignacio Sánchez Galán se enmarca en un momento en el que Reino Unido busca acelerar su transición hacia un modelo energético más sostenible. En este contexto, la colaboración con grandes grupos internacionales como Iberdrola resulta estratégica para movilizar inversión y conocimiento técnico.

