El descenso acusado de las temperaturas durante el invierno está detrás de buena parte de las averías que sufren los conductores en carretera. Así lo reflejan los datos correspondientes a 2025 de Autoclub Mutua, la compañía especializada en asistencia del Grupo que preside Ignacio Garralda, Mutua Madrileña, que sitúan en el 43% el peso de las incidencias relacionadas con la batería durante los meses más fríos del año.
“El descenso acusado de las temperaturas durante el invierno provoca un aumento de las averías más comunes e incrementa las solicitudes de asistencia en carretera”, asegura Javier Sabio, director de la entidad. Según explica, las lluvias, heladas y episodios de nieve generan un escenario adverso que afecta tanto a la seguridad vial como al correcto funcionamiento de los vehículos, especialmente en lo relativo al sistema eléctrico.
Más de 380.000 asistencias en invierno
De acuerdo con la información facilitada por la compañía, entre diciembre, enero y febrero las averías vinculadas a la batería y al sistema de arranque concentran el 43% de las asistencias. Les siguen los problemas mecánicos (40%) y las incidencias relacionadas con los neumáticos (16%).
Los datos agregados entre 2015 y 2025 muestran además una tendencia al alza. En la última década, el número de asistencias gestionadas en los meses invernales se ha más que duplicado, pasando de 182.000 en 2015 a más de 380.000 en 2025, lo que supone un incremento del 110%.
Según la entidad, este crecimiento responde al aumento del número de socios, al envejecimiento del parque automovilístico y a la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos.
En el conjunto del año, alrededor del 40% de las asistencias por avería siguen estando relacionadas con problemas de batería y arranque, consolidándose como la principal causa de intervención.
Las averías más frecuentes en invierno
Durante los meses fríos, las intervenciones aumentan especialmente en zonas del interior peninsular y áreas de montaña, donde las condiciones meteorológicas son más severas. Entre los percances más habituales destacan:
Dificultades de arranque, debido a la pérdida de capacidad de las baterías con bajas temperaturas.
Pérdida de adherencia y salidas de vía, por lluvia, hielo o nieve.
Reventones y pinchazos, asociados a descensos de presión en los neumáticos.
Problemas de visibilidad, por condensación y empañamiento de lunas y espejos.
En cuanto a averías concretas, además de las baterías descargadas o dañadas, se registran fallos en el alternador y en el sistema de arranque, problemas en calefacción y climatización, congelación de líquidos esenciales y afectaciones en frenos y suspensión por acumulación de hielo, barro o sal.
Las motocicletas también figuran entre los vehículos más vulnerables, ya que el frío, la humedad y la pérdida de adherencia incrementan el riesgo de caídas y problemas de encendido.
Recomendaciones ante el frío
Ante este escenario, Autoclub Mutua recomienda revisar el estado de la batería —especialmente si supera los tres años de antigüedad—, comprobar la presión y el desgaste de los neumáticos y valorar el uso de neumáticos de invierno en zonas con climatología adversa.
Asimismo, aconseja verificar que el refrigerante y el líquido limpiaparabrisas estén preparados para temperaturas bajo cero, llevar cadenas en áreas con riesgo de nieve o hielo y planificar los desplazamientos consultando previamente el estado de las carreteras.
Actualmente, la compañía cuenta con más de cinco millones de socios y una red formada por más de 6.000 profesionales y 3.500 vehículos de asistencia. En 2025 gestionó cerca de 1,7 millones de asistencias en carretera a través de sus distintos canales, entre ellos su aplicación y la web corporativa.
El incremento sostenido de asistencias durante el invierno refleja no solo el impacto directo de las bajas temperaturas sobre los vehículos, sino también la vulnerabilidad de un parque móvil envejecido ante episodios meteorológicos cada vez más extremos. La batería, componente clave en el sistema eléctrico, continúa siendo el punto más débil del automóvil cuando el termómetro cae con fuerza.

