Los dueños de C&A compran el Mercado de San Miguel por 200 millones de euros

Los dueños de C&A compran el Mercado de San Miguel
Los dueños de C&A compran el Mercado de San Miguel

La familia familia Brenninkmeijer, propietaria de la cadena textil C&A, ha reforzado su control sobre el Mercado de San Miguel, uno de los espacios gastronómicos más emblemáticos del centro de Madrid, en una operación que sitúa el valor del activo en torno a los 200 millones de euros. El movimiento se ha producido mediante la sustitución del fondo estadounidense Ares Management en el capital del inmueble.

Aunque formalmente la gestora inmobiliaria Redevco continúa siendo la propietaria del mercado a través de su filial Aleda Investment, el 75% del capital que hasta ahora estaba en manos de Ares ha pasado a ser controlado directamente por la familia neerlandesa mediante su vehículo inversor Anthos. Esta reorganización accionarial consolida la presencia del grupo en uno de los activos más relevantes del turismo gastronómico madrileño.

Una inversión que casi triplica su valor desde 2017

Redevco adquirió el mercado en 2017 por unos 70 millones de euros en una operación en la que Ares aportó la mayor parte del capital. La fuerte revalorización del activo llevó a la gestora a encargar en 2025 a la consultora JLL la búsqueda de compradores, aunque finalmente el proceso derivó en una sustitución del socio financiero y no en una venta completa del inmueble.

La operación confirma la estrategia patrimonial de la familia Brenninkmeijer, que apuesta por activos inmobiliarios situados en ubicaciones estratégicas y con capacidad de generar ingresos estables a largo plazo. La familia agrupa sus inversiones bajo el holding Cofra Holding, desde el que gestiona negocios inmobiliarios, capital riesgo y retail en distintos mercados internacionales.

Un activo clave del turismo gastronómico en Madrid

Desde su reposicionamiento en 2009 como espacio gastronómico, el Mercado de San Miguel se ha consolidado como uno de los destinos más visitados del centro histórico de la capital. El inmueble alberga una treintena de puestos de restauración y productos gourmet y ha reforzado su atractivo turístico en los últimos años.

Según las últimas cuentas disponibles, la sociedad propietaria del mercado obtuvo 10,25 millones de euros en ingresos por arrendamientos en 2024, un 14% más que el año anterior y más del doble que en 2018. Ese mismo ejercicio, la explotación del espacio generó un beneficio de 853.000 euros.

El edificio, inaugurado en 1916 como mercado de abastos y protegido como Bien de Interés Cultural, fue diseñado por el arquitecto Alfonso Dubé y Díez. Con casi 1.800 metros cuadrados de superficie, es además el único mercado de hierro que se conserva en Madrid.

Durante 2024 el inmueble estuvo en obras y permaneció cerrado los dos primeros meses de 2025 por trabajos de mantenimiento estructural, antes de reabrir nuevamente al público el 26 de febrero de 2025. Su evolución como espacio gastronómico y turístico explica la fuerte revalorización registrada en los últimos años y el interés de la familia Brenninkmeijer por reforzar su posición en el activo.