La Fundación Mutua Madrileña encabeza de Ignacio Garralda, ha dado un paso más en su compromiso con la salud mental de la infancia con la transformación integral de la zona de consultas externas de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. El resultado es un renovado “Espacio Zen” diseñado específicamente para ofrecer un ambiente de calma y seguridad a los cerca de 2.000 niños y adolescentes que cada año acuden a este área hospitalaria para diagnóstico o tratamiento de trastornos como el autismo, la depresión, la ansiedad o la hiperactividad.
Conscientes del creciente número de consultas en salud mental pediátrica y de las necesidades específicas de estos pacientes, especialmente de aquellos con trastornos del espectro autista (TEA), la Fundación ha remodelado completamente el espacio. La intervención ha consistido en crear una nueva sala de espera con zona de juegos, actualizar las consultas y humanizar el entorno con ilustraciones suaves, colores neutros y suelos acolchados que amortiguan el ruido. Todo ello pensado para evitar la sobreestimulación y facilitar la tranquilidad durante la estancia de los menores y sus familias.
“Este nuevo diseño busca proporcionar un refugio en medio de la rutina hospitalaria. Un entorno sereno que no solo ayuda a los menores, sino que también facilita el trabajo del equipo sanitario”, ha explicado Ignacio Garralda, presidente del Grupo Mutua Madrileña y su Fundación. Por su parte, Ángela Ibáñez, jefa del servicio de Psiquiatría del hospital, ha agradecido la iniciativa: “Se ha creado una zona más confortable que invita a la calma y deja atrás la frialdad de un pasillo hospitalario”.
Los beneficiarios del nuevo “Espacio Zen” son menores de entre 3 y 18 años que acuden a consulta por diversas patologías de salud mental o por enfermedades físicas con componentes psicológicos. La adecuación del espacio también responde a la necesidad de atender a estos pacientes en entornos que no generen ansiedad adicional, especialmente cuando deben esperar mientras sus padres o tutores pasan solos a consulta.
Este proyecto se enmarca en la nueva línea de actuación de la Fundación Mutua Madrileña enfocada en salud mental, iniciada en 2023 con motivo de su 20º aniversario. Además de impulsar investigaciones médicas en este ámbito, la Fundación apoya directamente a colectivos afectados, especialmente en la infancia, a través de iniciativas sociales y la humanización de espacios hospitalarios.
Entre sus colaboraciones destaca el trabajo conjunto con la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) y la Federación Autismo Madrid, con las que financia terapias rehabilitadoras para menores. La intervención en el Ramón y Cajal es una muestra más de su esfuerzo por generar entornos hospitalarios más humanos y adaptados a las necesidades emocionales de los pacientes más jóvenes.

