Los 5 cines históricos que todavía sobreviven en Madrid

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Madrid fue durante décadas una ciudad repleta de salas de cine. Algunas desaparecieron con el paso del tiempo, otras cambiaron de uso y unas pocas han conseguido mantener viva su relación con el séptimo arte. Entre ellas se encuentran algunos de los espacios cinematográficos más reconocibles de la capital.

Cine Doré

El Cine Doré, en la calle Santa Isabel, es uno de los grandes supervivientes de la historia del cine madrileño. El salón Doré abrió sus puertas en 1912 y el edificio que conocemos actualmente se construyó en 1923. Tras años de abandono, fue restaurado y reabierto como sede de las proyecciones públicas de la Filmoteca Española. Conserva buena parte de su arquitectura y decoración histórica y continúa siendo uno de los principales referentes para los amantes del cine clásico y de autor.

Cine Callao

En pleno corazón de Madrid, el Cine Callao forma parte del paisaje de la plaza a la que da nombre. El edificio fue concebido específicamente para las exhibiciones cinematográficas y sus primeros planos están fechados en 1926. Su ubicación y su singular arquitectura lo convirtieron en uno de los grandes escenarios cinematográficos de la Gran Vía y, todavía hoy, sus fachadas y pantallas exteriores son uno de los elementos más reconocibles de esta zona de la ciudad.

Palacio de la Prensa

Frente a la plaza de Callao se encuentra otro de los grandes edificios vinculados al cine madrileño. El Palacio de la Prensa fue diseñado por Pedro Muguruza como un complejo que integraba diferentes usos, entre ellos un cine de grandes dimensiones. El inmueble, levantado en la primera mitad del siglo XX, conserva su función cinematográfica y actualmente cuenta con varias salas, además de acoger otros espectáculos y actividades culturales.

Cine Capitol

El Cine Capitol ocupa uno de los espacios más emblemáticos de la Gran Vía, dentro del conocido edificio Carrión. La sala abrió sus puertas en los años treinta y desde entonces ha formado parte de la historia cinematográfica de la avenida. Su característica fachada, visible desde la plaza de Callao, se ha convertido también en uno de los iconos arquitectónicos de Madrid.

Cine Paz

En la glorieta de Bilbao, el Cine Paz representa la resistencia de las antiguas salas de barrio. La zona llegó a concentrar numerosos cines, pero muchos fueron desapareciendo con el tiempo. El Paz, que mantiene su actividad cinematográfica, es uno de los supervivientes de aquella época y ha apostado especialmente por películas independientes y europeas, manteniendo una programación alejada de los grandes estrenos comerciales.

Estos cinco espacios permiten recorrer buena parte de la historia cinematográfica de Madrid: desde las primeras décadas del siglo XX hasta las salas que todavía hoy continúan proyectando películas en algunos de los enclaves más reconocibles de la capital.