Las obras de remodelación de la calle de Alcalá entre Cibeles y la plaza de la Independencia avanzan según el calendario previsto. El tramo central de la actuación, incluido el entorno de la Puerta de Alcalá, estará terminado antes de que finalice el año, lo que permitirá a madrileños y visitantes volver a transitar bajo los arcos del monumento.
La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, ha visitado los trabajos junto a la concejala de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, y ha destacado la evolución de un proyecto que busca recuperar el trazado histórico de la calle de Alcalá y mejorar la integración de la Puerta de Alcalá en su entorno urbano.
A partir de mañana lunes se recuperarán los dos carriles —uno por sentido— que permanecían ocupados desde mediados de julio. De este modo, la calle de Alcalá contará en este tramo con tres carriles por sentido: dos destinados al tráfico general y uno al transporte público. Esta distribución se mantendrá una vez concluyan las obras.
En la plaza de la Independencia continuarán ocupados varios carriles durante los trabajos. En el sector de entrada al parque del Retiro habrá cuatro carriles, tres para tráfico general y uno para transporte público, mientras que en el resto de la plaza se mantendrán cinco: cuatro para tráfico general y uno para transporte público.
Las obras comenzaron en febrero y está previsto que se prolonguen hasta el primer trimestre de 2027. La planificación ha concentrado buena parte de los trabajos durante julio y agosto con el objetivo de reducir las afecciones durante los meses de vacaciones. No obstante, las actuaciones correspondientes a la calle de Alcalá y al círculo central de la plaza de la Independencia donde se encuentra la Puerta de Alcalá estarán concluidas antes de final de año.
El proyecto cuenta con una inversión de 6,1 millones de euros y tiene el visto bueno de la UNESCO, la Comisión Local de Patrimonio Histórico y el Consejo Cívico y Social del Paisaje de la Luz.
Un nuevo paseo central en la calle de Alcalá
La actuación modificará la configuración de la calle para crear un paseo central de 3,8 metros de ancho, acompañado de dos carriles de circulación y un carril bus en cada sentido. También se incorporará un carril bici segregado en el lado sur.
La reducción de los carriles actuales permitirá ampliar de forma sustancial la acera norte, que concentra la mayor intensidad peatonal. El proyecto contempla además recuperar la doble alineación histórica de árboles mediante la plantación de 57 nuevos ejemplares de gran porte.
El nuevo espacio incorporará también franjas de plantaciones arbustivas en las dos aceras y en el paseo central. A ello se sumará la renovación de los pavimentos, con losa y adoquín de granito, y del asfalto de la calzada.
La intervención incluye igualmente un nuevo modelo de alumbrado público inspirado en el diseño histórico de la calle de Alcalá, pero adaptado a tecnología led de alta eficiencia energética. También se renovará y ampliará el mobiliario urbano y se reorganizarán los espacios destinados a las terrazas de veladores.
La Puerta de Alcalá gana protagonismo
En la plaza de la Independencia, la actuación pretende integrar visual y funcionalmente la Puerta de Alcalá con su entorno, reduciendo su carácter de monumento aislado en una glorieta.
Para ello, se remodelará el jardín con el objetivo de recuperar uno de los trazados de finales del siglo XIX y favorecer la conexión peatonal entre la calle de Alcalá y el área triangular utilizada actualmente como espacio de contemplación.
El proyecto contempla un nuevo paso peatonal en la parte oeste de la plaza y la adecuación del paso existente en el este. También se estudiará la iluminación del monumento, con cambios en la ubicación de los puntos de luz y mejoras en los proyectores.
La actuación mantendrá buena parte de la pavimentación actual de las aceras, ejecutada en 2009, pero incorporará nuevos encaminamientos hacia los pasos peatonales y las paradas de transporte público para mejorar la accesibilidad universal.
Asimismo, se reducirá un carril para crear un carril bici segregado que conectará el de la calle de Alcalá con el de la calle de Serrano y permitirá el acceso al parque del Retiro. La remodelación se completará con la renovación y ampliación del mobiliario urbano, el asfaltado de la calzada, la redistribución del transporte público, el aumento de posiciones y la creación de isletas para instalar las marquesinas.

