Las obras de soterramiento de la autovía de Extremadura (A-5) en su paso por el distrito de Latina avanzan conforme al calendario establecido, con el objetivo de finalizar el túnel en noviembre de 2026. Así lo ha confirmado este martes el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, durante una visita a la zona de excavación, situada en el enlace con la carretera de Boadilla.
La infraestructura, que dará continuidad al túnel de la M-30 bajo la avenida de Portugal, es la obra más importante del actual mandato municipal. Por la A-5 circulan diariamente 80.000 vehículos, y el nuevo paso subterráneo permitirá transformar en superficie el actual trazado en un gran bulevar peatonal que conectará barrios como Lucero, Aluche, Las Águilas, Campamento y Casa de Campo.
En los trabajos participan 600 operarios y más de un centenar de medios mecánicos, entre ellos siete máquinas pilotadoras. Hasta la fecha, ya se han ejecutado el 62 % de los pilotes (4.700) y el 16 % de la losa superior (14.800 m²), empleando el método constructivo de cortar y cubrir (cut and cover). El túnel contará con tres carriles por sentido, y dispondrá de carriles bus-VAO regulados con señalización variable para adaptarse a las necesidades del tráfico.
Durante el mes de agosto se producirán nuevas afecciones al tráfico:
Desde el 4 de agosto, se cortará el paso inferior entre el paseo de Extremadura, la glorieta de la calle Dante y la avenida de Portugal para iniciar la construcción del nuevo bypass del Parque de Atracciones, que estará operativo en septiembre.
A partir del 7 de agosto, se habilitará un desvío desde Sanchorreja (P.K. 5+100) hasta el enlace con Batán, y se cerrará de forma permanente el paso inferior tanto para vehículos como para peatones. Como alternativa, los vecinos de Lucero y Batán podrán cruzar la A-5 por las calles Carlina y Villagarcía, además de utilizar el servicio especial SE3 de EMT Madrid.
Asimismo, el túnel de acceso a la M-30 desde la A-5, clausurado desde el 18 de julio, permanecerá cerrado hasta finales de agosto para ejecutar la solera y canalizaciones necesarias. Después se reabrirá con su configuración habitual.
El proyecto incluye la recuperación del espacio en superficie para los vecinos, con una reducción del 90 % del tráfico rodado, menos emisiones contaminantes, y mejoras en movilidad peatonal, ciclista y transporte público. Entre las actuaciones previstas destaca un carril bici bidireccional y semaforizado de 3,5 km que conectará la calle Illescas con la avenida de Portugal, enlazando con Madrid Río.
Además, se ampliarán las aceras y se incrementarán de 16 a 33 las conexiones peatonales, con el objetivo de mejorar la seguridad vial, reducir las retenciones y fomentar la movilidad sostenible en la zona.

