Francisco Reynés destaca la cooperación para aprovechar la energía en el Mediterráneo

El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, ha advertido de la urgencia de reforzar la inversión y la cooperación en el ámbito energético para que la región mediterránea pueda afrontar con éxito la transición hacia un modelo descarbonizado. 

Francisco Reynés, que clausuró la jornada de presentación del informe Mediterranean Energy Perspectives 2025 elaborado por la Organisation Méditerranéenne de l’Energie et du Climat (OMEC), subrayó que “la energía es un tema cada vez más importante para la sociedad y la economía, y desde hace años ocupa un lugar central en nuestro desarrollo. Las conclusiones del estudio nos recuerdan que la colaboración es fundamental: la oportunidad que nos ofrece la energía en el Mediterráneo pasa por cooperar para que no se convierta en un cuello de botella y para que diversas industrias puedan acceder a los recursos que necesitan”. 

El directivo también puso el foco en el papel de las instituciones europeas para garantizar el marco regulatorio adecuado: “Es clave el papel de la Unión Europea para garantizar un marco que permita a las empresas energéticas avanzar. Debemos tener esperanza, pero, sobre todo, determinación para hacer realidad la descarbonización con precios asequibles”. En esa misma línea, Francisco Reynés insistió en que “es urgente invertir en transporte, transmisión, distribución y materias primas para contar con un mix energético diversificado y cumplir con nuestros objetivos”. 

Desafíos y oportunidades para el Mediterráneo 

El informe Mediterranean Energy Perspectives 2025 señala que la región afronta un complejo panorama energético y climático, condicionado por su elevada dependencia de los combustibles fósiles, su vulnerabilidad geopolítica y los crecientes riesgos derivados del cambio climático. 

Para 2050, el documento plantea dos escenarios: uno conservador, de continuidad de tendencias con dependencia de los fósiles y reducción limitada de emisiones, y otro más ambicioso, denominado Escenario ProMED, que apuesta por la eficiencia, la electrificación y el despliegue masivo de energías renovables para alcanzar la neutralidad climática. 

Según las estimaciones de OMEC, el segundo escenario requeriría inversiones cercanas a los 6,8 billones de euros, casi el doble que el escenario de referencia (3,7 billones), aunque su peso relativo sería asumible —el 1,1 % del PIB regional anual— si se tienen en cuenta los riesgos de inacción. 

Una apuesta por la electrificación y los gases renovables 

El Escenario ProMED proyecta que la electricidad llegue a cubrir el 59 % del consumo energético en la región, frente al 22 % actual, con renovables aportando hasta el 79 % de la generación eléctrica. Además, considera que los gases renovables y el hidrógeno podrían reducir un 40 % las importaciones netas de combustibles fósiles para 2030 y situar a la región como exportadora neta hacia la década de 2040. 

Houda Ben Jannet, directora general de OMEC, destacó que el documento funciona como “una brújula estratégica para ayudar a la región a realinear sus prioridades y actuar con determinación”. 

Visiones desde Europa 

Durante la jornada también intervinieron representantes de la Comisión Europea y de la propia OMEC. Stefano Sannino, director general en funciones para Oriente Próximo, Norte de África y Golfo, defendió el potencial renovable del Mediterráneo como “pilar de una transición verde compartida”. Por su parte, Paula Ceballos Coloma puso sobre la mesa el reto de las materias primas críticas como el litio o el cobalto, cuya dependencia de terceros países condiciona el desarrollo de la energía limpia. 

Marco Piredda, vicepresidente del Comité de Estrategia, Gobernanza y Cooperación de OMEC, recalcó que el momento actual exige “actuar sin demora” para garantizar tanto la seguridad energética como unas bases sociales y económicas sólidas.