La Comunidad de Madrid ha expresado su oposición al proyecto de Real Decreto que prepara el Gobierno para regular los requisitos aplicables a los centros de datos. El Ejecutivo autonómico considera que el modelo planteado puede convertirse en un obstáculo para nuevas inversiones y reclama que el texto sea retirado y reformulado.
El conflicto tiene como telón de fondo un problema que sí reconoce el propio Gobierno: la capacidad de las redes eléctricas es limitada y las solicitudes de conexión de los centros de datos han crecido con rapidez. La diferencia está en cómo responder a esa situación. Madrid defiende que el crecimiento de la demanda debe ir acompañado de nuevas inversiones en redes; el Gobierno plantea establecer condiciones específicas para ordenar el acceso a una capacidad que considera un recurso escaso.
Un sector que necesita cada vez más electricidad
Los centros de datos se han convertido en una infraestructura esencial para servicios digitales, computación en la nube e inteligencia artificial. El propio Ministerio para la Transición Ecológica reconoce en el expediente de la norma que son necesarios para la digitalización de la economía y para los servicios utilizados por administraciones, empresas y ciudadanos. También señala que España parte de una posición favorable por su ubicación, conectividad y desarrollo de las energías renovables.
Según el MITECO, desde la aprobación del Real Decreto-ley 8/2023 el gestor de la red de transporte ha concedido más de 6 GW de capacidad de acceso a centros de datos. A esa cifra se suman otros alrededor de 6 GW concedidos en las redes de distribución desde 2020.
El Ministerio considera que atender todas las solicitudes obligaría a dedicar una parte importante de los recursos previstos en la planificación de la red a los refuerzos necesarios para estas instalaciones. Es precisamente este escenario el que ha llevado al Gobierno a plantear una regulación específica.
Madrid cuestiona que la solución sea restringir nuevas conexiones
La Comunidad de Madrid discrepa de ese planteamiento. Su argumento es que la presión sobre la capacidad de acceso y conexión no debería resolverse limitando una demanda que considera necesaria para el crecimiento económico, la digitalización y la electrificación.
En artículos publicados en diferentes medios, el Ejecutivo autonómico sostiene que España debería aprovechar su disponibilidad de generación nuclear y el desarrollo de las energías renovables como una ventaja para atraer inversión. Desde esta perspectiva, la respuesta a la creciente demanda debería pasar por reforzar las infraestructuras eléctricas y no por establecer un régimen que pueda hacer menos atractivos los nuevos proyectos.
La Comunidad sostiene, además, que los requisitos previstos pueden incrementar la incertidumbre para los promotores, especialmente porque algunas obligaciones quedarían vinculadas al acceso y conexión a la red.
Más requisitos para los centros de datos
El proyecto del MITECO establece requisitos de eficiencia energética, uso del agua, resiliencia, soberanía digital y consumo de electricidad renovable para los centros de datos de 1 MW o más de potencia de acceso. Entre las medidas planteadas destaca que estas instalaciones deberán cubrir al menos el 80% de su consumo eléctrico con nueva generación renovable, bajo determinadas condiciones de correlación temporal. El objetivo del Gobierno es evitar que el crecimiento de esta demanda incremente la presión sobre el sistema eléctrico y los costes para el conjunto de los consumidores.
Madrid considera, en cambio, que la acumulación de requisitos puede dificultar la puesta en marcha de proyectos que requieren grandes inversiones y largos periodos de planificación.
Madrid alerta del impacto sobre la inversión
Según las cifras facilitadas por la Comunidad de Madrid, la región cuenta con 56 proyectos de centros de datos, 15 en construcción y 41 diseñados. El Ejecutivo autonómico estima que representan unos 15.000 millones de euros de inversión y entre 17.000 y 24.000 empleos directos e indirectos. Son estimaciones de la Comunidad, no datos oficiales independientes.
Madrid teme que un marco más restrictivo reduzca el atractivo de España para nuevas inversiones digitales. Su alternativa pasa por acompañar el crecimiento de la demanda con más capacidad de generación y, especialmente, con el refuerzo de las redes eléctricas.
Dos formas de afrontar el mismo problema sobre los centros de datos
La diferencia entre Madrid y el Gobierno está, en buena medida, en cómo abordar la capacidad de las redes. Madrid apuesta por ampliar las infraestructuras para atender la nueva demanda, mientras que el MITECO defiende también establecer condiciones para ordenar el acceso a una capacidad que debe atender otros procesos de electrificación.
El debate, por tanto, no se limita a regular los centros de datos. Se trata de decidir cómo puede España atender una nueva demanda eléctrica sin frenar la inversión ni trasladar al conjunto del sistema los costes de su crecimiento. Y Madrid pide que la respuesta no descanse únicamente en limitar nuevas conexiones, sino también en acelerar el desarrollo de las infraestructuras necesarias para atenderlas.

