Madrid continúa avanzando en la reducción de la contaminación atmosférica y ha cerrado 2025 cumpliendo por cuarto año consecutivo la directiva europea de calidad del aire, sin necesidad de activar el Protocolo por contaminación. Así lo ha señalado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, quien ha subrayado que estos resultados son fruto tanto del compromiso ciudadano como de las políticas municipales impulsadas en los últimos años.
Según ha explicado el delegado, la mejora sostenida de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO₂) se apoya en las medidas incluidas en la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, puesta en marcha en febrero de 2020. Entre ellas destacan la eliminación total de los motores de combustión en la flota de la Empresa Municipal de Transportes y su electrificación progresiva, la expansión del sistema bicimad a todos los distritos, el impulso a la movilidad eléctrica y la mejora de la eficiencia energética en edificios y sistemas térmicos.
A estas actuaciones se suman las Ayudas Cambia 360, a las que el Ayuntamiento ha destinado más de 117 millones de euros desde 2020 para la renovación de vehículos particulares, taxis, autobuses y flotas de mercancías, así como para la instalación de puntos de recarga y la adquisición de soluciones de micromovilidad.
Los datos de la red de calidad del aire confirman una evolución positiva. Tras años de incumplimientos —especialmente entre 2010 y 2021—, Madrid encadena ahora dos ejercicios con los niveles de NO₂ más bajos de su historia. En 2025, 14 de las 24 estaciones registraron los valores más reducidos de toda su serie histórica y se situaron por debajo o muy próximas al nuevo límite que marca la normativa europea para 2030, fijado en 20 microgramos por metro cúbico.
Además, ninguna estación superó en 2025 los 32 μg/m³ de NO₂, una cifra que en 2019 rebasaban 19 puntos de medición. En el conjunto de la red, la concentración media de este contaminante descendió un 1,6 % respecto a 2024, reforzando la tendencia a la baja y acercando a la capital a los objetivos europeos de la próxima década.

