El cierre temporal por obras de la Línea 6 de Metro de Madrid provocará una fuerte presión sobre otras líneas de transporte, según advierte un informe del Consorcio Regional de Transportes (CRTM). Aunque el cierre afectará directamente a los cerca de 400.000 usuarios diarios de la L6, sus consecuencias se extenderán al resto de la red, en especial a la Línea 3, que absorberá buena parte del flujo de viajeros desplazados.
Según las estimaciones del CRTM, unos 320.000 pasajeros diarios dejarán de utilizar la L6. De ellos, aproximadamente el 70% (unos 220.000) optará por otras líneas del suburbano, siendo la Línea 3 la más afectada, con un aumento de hasta 67.000 pasajeros diarios. Esto supondrá un incremento medio del 19%, que alcanzará el 33% en las horas punta.
Otras líneas también notarán un mayor volumen de viajeros: la Línea 5 podría aumentar un 11,6% de media, la Línea 2 subirá un 10,8% (hasta un 19% en hora punta), y la Línea 10 crecerá en torno a un 4,3% (hasta un 14% en franjas de mayor demanda). Ante este panorama, Metro de Madrid ha previsto refuerzos en las líneas 1, 2, 3, 5 y 10 durante el periodo de obras.
El informe también señala que varias líneas de autobús de la EMT se verán afectadas, especialmente la 55 (Atocha-Batán), la 118 (Embajadores-La Peseta) y la 155 (Plaza Elíptica-Aluche), que podrían experimentar subidas de entre el 25% y el 43% en su número de usuarios. El Consorcio ha sugerido refuerzos en estas rutas, aunque el Ayuntamiento aún no ha concretado ninguna medida adicional.
Además, se prevé que parte de los 100.000 viajeros que dejarán de usar el Metro se trasladen a Cercanías. En concreto, 36.000 pasajeros, de los cuales unos 24.000 se integrarán en la línea C-5, ya saturada por las obras de soterramiento del Paseo de Extremadura, lo que incrementará su ocupación en un 8%.
Como parte del plan alternativo, se pondrá en marcha el servicio especial SE6, un autobús que cubrirá el tramo cerrado de la Línea 6 y que podría tener hasta 142.000 usuarios diarios. También operarán los SE4 (Legazpi–Plaza Elíptica) y SE3 (Batán–Lucero), aunque con menor demanda estimada (9.000 y 6.000 usuarios diarios, respectivamente).
Sin embargo, otras líneas de Metro, como la Línea 11, verán una notable caída de viajeros al quedar desconectadas de la red, perdiendo casi la mitad de su tráfico habitual. El Ramal de Príncipe Pío también sufrirá una pérdida significativa.
Desde la oposición, Más Madrid ha criticado duramente la gestión del Ayuntamiento, calificando de insuficiente la planificación del servicio SE6 y denunciando la falta de autobuses y personal para cubrir la demanda. La concejala Esther Gómez advierte que la situación, unida a otras obras en marcha como la A-5, la ampliación de la L11 y el intercambiador de Conde de Casal, podría generar un colapso en el sistema de transporte madrileño. Según su postura, estas decisiones responden más a motivos políticos que a una planificación adecuada, afectando directamente a miles de ciudadanos.

